El termómetro de emociones
El termómetro de emociones es uno de los 20 juegos de Ludens: juegos infantiles cortos, sin pantallas, para que un adulto y un niño de 3 a 12 años jueguen juntos en casa.
- Tipo
- Juego infantil sin pantallas, para jugar en casa
- Área
- Calma y emociones
- Energía
- Tranquilo
- Duración
- 5 minutos
- Edad orientativa
- 3–12 años
- Participantes
- De 2 a 6, adulto incluido
- Materiales
- Papel · Lápices de colores
- Precio
- Gratis, sin registro obligatorio
¿Qué es este juego?
«El termómetro de emociones» es un juego infantil sin pantallas del área de calma y emociones, para jugar en casa entre un adulto y un niño. Dura unos 5 minutos y es un juego tranquilo. Hace falta: papel · lápices de colores.
¿Para quién es?
Para niños de 3 a 12 años, siempre acompañados por un adulto que lee la consigna y juega con ellos. La edad es orientativa: el juego trae 3 niveles y se sube o se baja según cómo vaya la tarde, no según los años que tenga quien juega.
- Nivel 1 — 3-6 años (orientativo)
- Tres niveles dibujados con caras: contento, regular, enfadado. Por ejemplo: «Hoy estoy en la cara de en medio.»
- Nivel 2 — 7-9 años (orientativo)
- Cinco niveles numerados, y una idea escrita para bajar de cada uno. Por ejemplo: «Estoy en el 4; para bajar al 3 necesito agua y silencio.»
- Nivel 3 — 10-12 años (orientativo)
- Cinco niveles más las señales del cuerpo que avisan de cada uno. Por ejemplo: «En el 4 aprieto los puños y hablo más fuerte.»
¿Qué suele pasar cuando se juega?
Lo que suele mover el juego es tu columna, no la suya: cuando dices en voz alta que hoy estás en naranja y por qué, se queda un momento mirándote. Después lo cuelga en la nevera y te lo saca a la primera ocasión.
¿Cómo se juega?
4 pasos:
- Dibujad juntos un termómetro grande, del azul (tranquilo) al rojo (a punto de explotar).
- Cada uno señala en qué punto está ahora y por qué. Sin juzgar: solo describir.
- Preguntad: «¿qué te ayuda a bajar un poco?». Anotad las ideas al lado.
- Colgadlo en la nevera y usadlo en los momentos calientes.
¿Qué se practica mientras se juega?
Pone el dedo en un punto de la escala y le da un nombre a lo que lleva dentro: «estoy en naranja». Poner nombre y tamaño a lo que se siente es el paso previo a poder bajarlo.
¿Funciona con hermanos de edades distintas?
Sí, con varios jugando a la vez. Un solo termómetro con una columna para cada uno: el pequeño marca su cara, el mayor su número y sus señales del cuerpo. Si el mayor no quiere hablar de lo suyo delante del pequeño, no insistas — que rellene su columna en silencio y os lo cuente luego a solas.
¿Qué no promete este juego?
Practicar estas habilidades mientras dura el juego es una cosa; que eso se traslade a las notas, a la lectura o a atender en clase es otra, y está discutida. Ludens no promete resultados escolares ni cerebros entrenados, no diagnostica nada y no sustituye la valoración de un profesional.