Los 20 juegos de Ludens, ordenados por lo que de verdad decide
la tarde: cuánta energía hay, qué material tenéis a mano, cuántos sois y qué edad tiene quien juega.
Por situación
Juegos sin materiales — Juegos infantiles que no necesitan absolutamente nada: ni papel, ni pelota, ni buscar en un cajón. Solo un adulto, un niño y diez minutos.
Juegos tranquilos — Juegos infantiles de bajo movimiento, para jugar sentados o tumbados cuando lo último que hace falta es acelerar a nadie.
Juegos movidos — Juegos infantiles con movimiento, carreras cortas y cambios de ritmo, para cuando hay energía de sobra y poco sitio donde soltarla.
Juegos antes de dormir — Juegos infantiles tranquilos para los diez minutos anteriores a la cama: respiración, movimientos lentos y soltar tensión.
Juegos para días de lluvia — Juegos infantiles de interior para tardes de lluvia: sin pantalla, sin salir, y con lo que ya hay por casa.
Juegos para hermanos — Juegos infantiles que funcionan con varios hermanos a la vez, con roles distintos para cada edad en lugar de turnos.
Juegos de atención — Juegos infantiles en los que hay que sostener la mirada, frenar un impulso o retener una secuencia mientras dura la partida.
Juegos de coordinación — Juegos infantiles que piden poner de acuerdo las dos manos, o la mano con el pie contrario, y que casi siempre acaban en risa.
Juegos de memoria y lógica — Juegos infantiles de recordar, encontrar el patrón y sostener varias instrucciones en la cabeza, con material de andar por casa.
Juegos de calma — Juegos infantiles de respiración, relajación y regulación emocional, para hacer con el adulto al lado.